Después de un largo tiempo,
de pedir, pedir, pedir y pedir para poner el Ikara en el agua, el momento
llegó...
“Velejar” por primera vez en
la Laguna de Imboassica, A LA NOCHE!!!, sin mucha (o ninguna) noción de lo que
hacer y cómo hacer. Con un Comandante “experiente”, más 2 totalmente novatos
(pero entusiasmados) y una barbaridade de improvisos, desde un cabo que no
teníamos hasta una “argolla” para prender el “moitão catraca”.
Y algunos azares (el barco haciendo
agua, un negocito que se quebró no retorno, etc…)
Fue este tipo de sensación
que saca una sonrisa da cara…por que no puedo explicar con más palabras lo que sentí,
solo haciendo y sintiendo para saber…..
Porq são essas as coisas que fazem os dias especiais, e é isso o q me
faz feliz...
Porq depois de muito livro.. no final, velejei!! :-) ...
Obrigada Gaúcho!!!
Que este blog se continúe llenando…
Porque al fin el Ikara volvió a navegar!!
Sil




